Seleccionar página

Negra jornada para los equipos españoles en la máxima competición europea, donde solo el Barcelona pudo ganar en casa. La cruz fue para Sevilla y Atlético de Madrid, donde sus resultados cosechados pueden dejar en el aire la cómoda clasificación para los cuartos de final. Con lo que respecta a la Europa League, solo Real Sociedad cosechó la victoria con una goleada de escándalo.

Comenzaba la jornada con  los respectivos duelos de Real Madrid y Sevilla. Los de Zidane cosecharon un empate a uno, frente a priori, el rival más difícil del grupo, el Tottenham. Los Spurs pusieron contra las cuerdas a los blancos, adelantándose en el marcador, con un tanto de su máximo anotador, Harry Keane. El Madrid no tardó en reaccionar y tras varios avisos, el colegiado concedió un dudoso penalti de Aurier sobre Kroos que fue materializado por Cristiano Ronaldo. Los verdaderos protagonistas del partido fueron los arqueros, que atajaron  todas y cada una de las ocasiones que tuvieron sus equipos, que ocupan una cómoda primera y segunda plaza, con siete puntos.

El Sevilla por su parte, cayó estrepitosamente en Rusia, ante el Spartak de Moscú, por un contundente cinco a uno. El conjunto de Berizzo llegó a empatar el partido, e incluso tuvo la oportunidad de poder remontarlo, pero los rusos aprovecharon la última media hora de relajación aparente de los sevillanos, metiendo así otra marcha  y endosándole así el resto de goles. Los andaluces son terceros con cuatro puntos y tiene la posibilidad de poder revertir la situación, empezando la próxima jornada en el Sánchez Pizjuán, también contra el Spartak.

El Atlético de Madrid se complicó la vida en Baku contra el modesto Qarabag de Azerbaiyán. Los del “Cholo” siguen sin gol, y no pudieron contra un rival que sumó en la tarde de ayer su primer punto en la competición. Un partido que parecía una oportunidad clara para dar un gran paso en la clasificación de grupo para el Atlético, se convirtió en un partido nada digno de Champions League, ritmo lento y monótono, y cuando Simeone reaccionó con los cambios de Correa  y Thomas, ya era tarde. Para más inri, los locales se quedaron con diez por la expulsión de Ndlovu, tras simular un penalti. A partir de ese momento, la ansiedad pudo con los rojiblancos y no pudieron pasar de tablas, que cuentan con solo dos puntos en la clasificación, y con el empate entre Chelsea y Roma seguidamente, se le complica aún más la existencia en la competición.

El Barcelona, en cambio, consumó su tercera victoria y así contar con pleno de ellas en Europa. Los de Valverde cosecharon un cómodo tres a uno en el Camp Nou frente al Olimpiacos griego, ya que ni la expulsión de Gerard Piqué al final de la primera parte fue obstáculo para ganar el partido. No tardaron en adelantarse los culés, en el minuto dieciocho ya ganaban por uno a cero por un autogol de Nikolaou; en el minuto sesenta y uno, Leo Messi haría lo propio, y dos minutos más tarde fue turno del francés Digne. El gol de los griegos fue obra del propio Nikolaou.

En el resto de partidos, el PSG sigue a lo suyo, goleando por cero a cuatro al Anderlecht; el Liverpool sorprende haciendo lo propio ante el Maribor por cero a siete; el Manchester City se impone al Nápoles por dos a uno; y el Bayern se rehace, tras el despido de Carlo Ancelotti, superando al Celtic por tres  a cero. Mención a parte merece el empate a cosechado por Chelsea y Roma. Los italianos remontaron un dos a cero y cuando todo parecía acabar así, apareció Hazard para rescatar un punto para los de Conte.

En cuanto a la Europa League, destaca la victoria de la Real Sociedad por cero a seis a domicilio contra el Vardar en Skopje; con un imperial William José  que anotó cuatro tantos. En el resto de partidos de participación española, se produjeron sendos empates a dos; el Villarreal en casa ante el Slavia de Praga, que le permite seguir siendo líder de grupo, y el Athletic de Bilbao ante el Östersunds sueco, con un gol de Williams en el tramo final del partido, y una insuficiente imagen, quedando relegado a la tercera plaza en la clasificación.

En resumen, mala jornada para los equipos españoles, que deben ponerse el mono de trabajo si quieren prosperar en sendas competiciones europeas.